30 de mayo de 2017

Porque con besos se asesinan mares


Porque con besos se asesinan mares
y un ángel es más ángel tendido en el asfalto,
sonó toda la noche la voz de las tormentas.

Un grito abrió de par en par el firmamento.
Era la firma de los dioses en el acta borrosa
de la irrevocable rendición de las mareas.

Tras las nubes, horizontes de destierro
prefiguran las albas venideras.

Ciudades arrasadas te entregan sus cenizas
como un inútil gesto, como una torpe excusa.

(Una palabra secuestró todas las aves
y un amanecer sin trinos ni sirenas
se fue instalando por las avenidas)

Cielos cautivos desparraman sus diluvios
y una ciudad dormida rueda a tus pies; cometas
se incendian entre sueños; marejadas
planean indolentes sobre el orbe.

Graniza tu sueño, rojo,
sobre la tierra quemada
y los sauces derraman una lágrima.


De Extrañamientos y rescates, Poemas de @S_Borao_Llop

24 de abril de 2017

Encuentro en Praga o cualquier parte

 
                                                   A Franz, in memoriam.

Leo a mi hermano muerto
ese hermano de distinta sangre
que murio tantos años
antes de nacer yo
y que vivió tan lejos
de esta tierra que habito
y nunca habló mi idioma
como no hablé yo el suyo.

Leo a mi hermano muerto
y me pregunto si algún día
y en qué dimensión extraña
podríamos por fin
establecer un diálogo...
reir tal vez, beber unas cervezas,
charlar sin disimulos
ni fórmulas caducas
como buenos camaradas
que tienen tanto que decirse
aunque en el fondo sepan
que todo está ya dicho
desde el instante mismo del encuentro.

                                                          De Por si mañana no amanece, Poemas de @S_Borao_Llop

16 de marzo de 2017

Tres colores (III) Púrpura



Música. Luz. Conversaciones.
Un polvo blanco en la yema del meñique.
Tacones. Rímel. Medias de rejilla.

Ella camina resuelta
atrayendo miradas, despertando deseos
y palabras. A su alrededor vibra
un estruendo de arañas luminosas,
estrellas de interior, constelaciones
de plata y oropel, oro, esmeraldas,
un éxtasis de brillo y dientes blancos.

Pero este oasis es sólo un decorado.
Detrás del cartón-piedra huele a azufre
y al final del corredor hay una puerta
y tras la puerta un hombre, unos billetes,
la sonrisa perversa del crupier
en cuya mano están todos los triunfos.

Tiempo atrás le dijeron
que esa puerta se abría al paraíso.

Ahora sólo espera
-entre lágrima y golpe-
que algún día se cierre para siempre
o ángeles jornaleros
derriben estos muros
y excaven galerías
hacia el cielo secreto de Boudin.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...